La Candelaria Hotel Boutique, un encanto de Areguá

La Dirección de Impulso Económico de la Gobernación de Central y la Senatur encabezaron un recorrido en las nuevas instalaciones del complejo hotelero La Candelaria, situado en el Casco Histórico de Areguá, y a metros del Lago Ypacaraí. El confortable sitio invita a pasar momentos inolvidables con familiares y amigos.

Por Arnaldo Espínola – Areguá

El complejo hotelero ya está abierto para los turistas que visitan Areguá.

La propia anfitriona, Marina Pichler de Codas Thompson, recibió y guió a la comitiva de autoridades y periodistas para apreciar la genialidad del diseño arquitectónico de la construcción del local, que a su vez combina lo rústico con lo moderno  y con un ambiente acogedor.

El hotel boutique cuenta con 40 habitaciones (21 habilitadas), una piscina, un salón de eventos y convenciones para 450 personas, además de un restaurante que lleva el nombre de La Estación y un original museo con temática de la época del ferrocarril del Paraguay.

También forman parte de su atractivo principal como ser una capilla (La Candelaria), un paseo de las artes, un spa, además de un snack-bar a orillas de la piscina, que sirve como punto de encuentro ya sea para reuniones de trabajo, sociales o bien disfrutar de una merienda entre amigos, el cual está abierto para clientes en general, explicó la empresaria.

La artesanía nacional toma preponderancia a través de la decoración.

El restaurante cuenta con un hermoso museo que tiene varias temáticas, pero predominando la ferroviaria porque el lugar en sí se construyó como una réplica de la estación del tren de Areguá, utilizando los mismos colores, diseños y decoraciones.

Todas las estructuras, desde ventanales, decoración y arquitectura en general dan la premisa de lo que sería la estación del tren del pasado, por tanto, todos los materiales son acordes a la época, cuya decoración le da un toque que genera un viaje en el tiempo.

EL PROYECTO SE HIZO REALIDAD EN AREGUÁ

Espacio verde que invita a disfrutar de cada espacio que ofrece. El hotel se encuentra en Fulgencio Yegros y Carlos Antonio López.

Todo empezó cuando los propietarios Marisa Pichler y su esposo, Jorge Codas Thompson, decidieron incorporar a Areguá un emprendimiento hotelero de calidad a la vanguardia y gastronomía de primer nivel para estar a la altura de los clientes más exigentes, explicó la empresaria.

Agregó que en un primer momento se barajaron otras opciones de inversión y en otra ciudad, precisamente en el Sur del país.

Sin embargo, decidieron por Areguá, de donde es oriunda la señora Marisa. Además, primó el lugar y la zona turística que caracterizan a la capital del Departamento Central, por su cercanía a Asunción.

PIEZAS ÚNICAS. Los instrumentos musicales de la época de Carlos Antonio López.

“Muchos de los objetos expuestos son de la colección personal (de gran valor histórico), de mi marido, el Dr. Jorge Codas Thompson”, señaló la señora Marisa.

Se destacan los instrumentos musicales, piezas que pertenecían al ferrocarril de Paraguay, que claramente genera un ambiente bastante acogedor para que la gente pueda ir a disfrutar a pasos de Asunción.

En ese sentido, la anfitriona mostró a los visitantes las confortables habitaciones para los huéspedes. Cada habitación lleva el nombre de los barrios y compañías de Areguá para rendir un homenaje a la apacible comunidad.

Se denomina “hotel boutique” porque ninguna habitación es igual a otra, es decir, se diferencian en cuanto a decoración, ambientación y las artesanías nacionales que dispone cada uno de los dormitorios.

La Capilla en homenaje a la Virgen del Rosario, santa patrona de Areguá.

En ese sentido, cabe mencionar que la habitación Nº 1 lleva el nombre de Kokué Guasu, la Nº 2: Isla Valle, la 3: Las Mercedes, la 4: Cerro Kôi, la 5: Lago Ypacaraí, la 6: Estanzuela, la 7: Pindolo, la 8: San Miguel, la 9: Costa Fleitas, y la 10: Santa Catalina.

La lista sigue con la habitación Nº 11 con San Antonio, la 12: María Auxiliadora, la 13: San Roque, la 14: Jykyty, la 15: Valle Pukú, la 16: Jukyry, la 17: Santo Domingo, la 18: Villa Rosita, la 19: Caacupemí, la 20: San Salvador y la 21: Tajy Poty.

La empresaria Marisa Pichler (centro) agradeció la iniciativa y brindó detalles del sueño que se hizo realidad, pese a la pandemia.

Al término del recorrido la señora Marisa invitó a un refrigerio (desayuno de trabajo) que culminó con un acto protocolar en donde la directora de Impulso Económico de la Gobernación de Central, Cristina Leguizamón, destacó la inversión privada para dinamizar la economía aregüeña, mediante la recuperación y puesta en valor de la antigua estación del Ferrocarril de Areguá.

La señora Marisa Pichler se mostró emocionada por la visita de autoridades locales, departamentales y figuras conocidas como el Dr. César Meza Bría, entre otras.

Explicó que se trata de la materialización de un sueño largamente acariciado por ella y su esposo con la intención de dejar un legado histórico y cultural a la comunidad de Areguá.

La propietaria, Marisa Pichler, enseñando al Dr. César Meza Bría las reliquias guardadas en el lugar.

SITIO DE INTERÉS TURÍSTICO

En la ocasión, representantes de la Senatur informaron a la propietaria que el encuentro permitirá establecer las estrategias para que en la brevedad el sitio histórico pueda ser incluido en la oferta turística nacional por parte de la Secretaria Nacional de Turismo (Senatur), por el impacto positivo que tiene el lugar para toda la ciudad de Areguá, y el Departamento Central.

Un sitio histórico con decoración que permite viajar en el tiempo.

Cabe apuntar que el Hotel Boutique La Candelaria es un homenaje a nuestra rica historia, a nuestra cultura y a la arquitectura nacional, porque en ese lugar se preservan y mezclan reminiscencias únicas de nuestro rico acervo de los siglos 19 y 20, coincidieron en señalar los visitantes.