Mafia de pagarés: Dos personas fungieron de testigos en 589 juicios
La auditoría de gestión realizada a más de mil expedientes del juzgado de Paz de Luque reveló groseras irregularidades que ahora están en la mira de la Fiscalía, en el marco de la investigación de la mafia de los pagarés. A modo de ejemplo, se constató que dos personas fungieron de testigos en casi 600 expedientes.

Tras la suspensión de la jueza de Paz de Luque Norma Beatriz Ortiz Ruiz Díaz y de 18 funcionarios de las dos secretarías de la mencionada sede judicial por el caso mafia de los pagarés, la Corte Suprema de Justicia (CSJ) dio a conocer el resultado de la auditoría de gestión que motivó su decisión.
Los antecedentes del caso revelan que el equipo auditor detectó graves irregularidades en 1.064 expedientes seleccionados al azar y que constituyen violaciones a la defensa en juicio, a los derechos procesales y al Código de Ética Judicial.
Como consecuencia del resultado de la auditoría de gestión realizada por la Dirección General de Auditoría de Gestión en el pasado mes de mayo, el pleno de la Corte Suprema dispuso la remisión de los antecedentes del caso al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y al Ministerio Público, para la adopción de las medidas que consideren pertinentes.
El trabajo realizado por el equipo auditor a cargo del abogado Rodolfo Heyn detalla las irregularidades observadas en la tramitación de los expedientes seleccionados y especifica las faltas correspondientes a los funcionarios de acuerdo con la función que le fue asignada.
¿De ”profesión» testigo?
Entre las observaciones del equipo se destaca que en 589 juicios con procesos ejecutivos de las firmas Comaco SRL y Cooperativa Virgen del Rosario Luque Ltda. a través de sus representantes legales Milcíades Toledo Gaona y Nilsa Jara, los testigos ofrecidos son dos en todos los casos.
Se trata de Sanny Paniagua Caballero y Aldo Aquino Vera, quienes religiosamente fungen de testigos en todos los juicios impulsados por los abogados mencionados desde el año 2013.
“Se han registrado expedientes correspondientes a los años 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019, 2020, 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025. Llama poderosamente la atención de esta auditoría, que desde el año 2013 los testigos arriba individualizados son los mismos ofrecidos por la parte actora para la información sumaria y la concesión de medidas cautelares por parte del Juzgado interviniente, como ser embargo preventivo, embargo ejecutivo y secuestro indistintamente, versando sobre electrodomésticos y muebles en general”, refiere la auditoría.
El equipo auditor destaca que en algunos escritos no se observan las firmas de los testigos propuestos y en otros donde si se observa la firma, sin embargo, no consta la firma de la actuaria judicial que certifica dicho acto en la secretaría del Juzgado.
“Otro punto que llama la atención es que al momento de la concesión de la medida cautelar en la primera providencia si son tenidos en cuenta, dado que se ha observado que si figuran en ella”, agrega el documento que detalla un sinfín de anomalías en sus 131 páginas.
“(…) no se puede dejar de mencionar que, llamativamente, el Juzgado dicta la primera providencia concediendo la medida cautelar de secuestro, con el mandamiento de secuestro respectivo, los cuales constan no haber sido diligenciados. Posterior a ello, obra la notificación de la primera providencia. De igual forma, consta la solicitud de hacer efectivo el apercibimiento y su respuesta jurisdiccional correspondiente”, señala el documento.
“Se resalta que, con el auto interlocutorio de hacer efectivo el apercibimiento, el Juzgado concede la medida cautelar de embargo ejecutivo, librando nuevamente los mandamientos respectivos, los cuales en esta oportunidad si fueron diligenciados, conforme al acta labrada por el Oficial de Justicia. Se hace notar que el procedimiento reiterativo se da en todos los casos, precisa el equipo auditor.
¿Incendio habría sido selectivo?
Otro dato sumamente llamativo aportado por el equipo auditor es que si bien el 27 de febrero pasado se registró un incendio en el juzgado de Paz de Luque, ubicado en las céntricas calles Iturbe y Benigno González, pero al parecer, el siniestro no afectó a las causas de violencia doméstica. Fuente: ABC Color.


