Madres reparan escuela pese a millonaria recaudación
Madres de alumnos realizaron mejoras el fin de semana pasado en la Escuela Básica N° 672 Carlos Antonio López, en Cuarto Barrio-Luque. El sistema eléctrico se convirtió en un peligro y en una bomba de tiempo para los niños y docentes. El patio de la escuela está lleno de materiales de construcción y con presencia de obreros en medio de los niños. Por matriculación recaudaron más de G. 100 millones.







Se autoconvocaron y aportaron 10 mil guaraníes cada una para comprar pinturas, cables y llaves para reparar el sistema eléctrico.
Los propios padres tuvieron que aportar para las mejoras en la institución, pese a la millonaria recaudación en concepto de matriculación de alumnos para el presente año lectivo por parte de la escuela, a cargo de la directora Carmen Fabiola Ojeda.
La emblemática institución cuenta con más de mil alumnos y por la inscripción cobraron G. 100.000 por cada estudiante.
La recaudación en concepto de matriculación superó los 100 millones de guaraníes, indicaron algunos padres.
En concepto de gratuidad otorgada por el MEC, la institución recibe anualmente más de 60 millones, pero la directora no informa sobre este punto, señalaron.
Sin embargo, los propios padres volvieron a colaborar para reparar la escuela que se cae a pedazos.
Varias aulas no cuentan ni siquiera con ventiladores y los niños deben soportar el calor sofocante.
El sistema eléctrico es un peligro y representa una bomba de tiempo para los niños y docentes.
Además, la obra encarada por la Municipalidad de Luque para renovar el techo de las aulas sigue sin terminar, mientras los niños están prácticamente hacinados en las precarias salas de clases.
Ante la penosa situación, los padres indicaron que solicitarán utilizar la sala de clases ocupada por la supervisora Zully López, quien ni siquiera aparece por el lugar, pero le habían cedido un lugar en la misma entrada a la institución para su oficina.
El patio de la escuela se encuentra lleno de escombros, materiales de construcción y presencia de obreros en medio de los niños.
En aquella ocasión, la directora Carmen Ojeda se rehusó de hablar con la prensa de la situación calamitosa de la escuela y de las quejas de los preocupados padres.


