Contundente mensaje del obispo Valenzuela en Caacupé

El obispo diocesano de Cordillera, Ricardo Valenzuela, leyó este jueves una carta dirigida a las familias y al pueblo en general, en el marco de la misa por el Día de la Virgen de Caacupé. La crítica abarcó el plan de Transformación Educativa y la desconfianza hacia las autoridades.

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Monseñor Ricardo Valenzuela, dirigió su habitual «carta al pueblo» en la parte final de la celebración principal por el día de la Virgen de Caacupé. En la misiva no dejó de mencionar ninguno de los puntos más importante y polémicos que preocupan a la sociedad.

El religioso sostuvo que el rol del Estado es relevante y tiene mucha importancia porque debe gestionar las políticas públicas, el bienestar de los ciudadanos, el bien común y defender la familia, «formada por hombre, mujer e hijos».

“La Iglesia se mantiene en su postura de respetar la Constitución Nacional y la Doctrina sobre la vida. A pesar de las fuertes presiones que ejercen los lobbies nacionales e internacionales, seguimos apostando a nuestra fe en la Palabra de Dios, en la familia y en la vida como creación divina”, señaló, haciendo referencia al plan de Transformación Educativa.

Asimismo, indicó que se debe reconocer que el sistema educativo es deficiente y necesita una transformación, pero que el cambio deberá realizarse sin “ideologías que desvirtúan la naturaleza humana”.

“Como el papa Francisco nos alerta, hay que tener cuidado con las ‘colonizaciones ideológicas’ que socavan el cimiento de la cultura de los pueblos. Queremos que nuestros niños y jóvenes crezcan como Jesús, “en estatura, en sabiduría y en gracia”, como afirma el evangelista san Lucas”, manifestó al respecto.

Justicia desconfiable

Los fieles acudieron masivamente hasta Caacupé para honrar a la Virgen por su día.

El obispo se refirió a la cuestionada administración de la Justicia, señalando que la ciudadanía ha sido testigo de un reciente escándalo que afecta al más alto nivel de la Corte Suprema (a su presidente Antonio Fretes) y que la corrupción es la punta de un sistema desfasado y poco confiable.

“Desde hace tiempo se habla de la poca confianza que genera el manejo de la Fiscalía General del Estado. Se requiere la independencia de este organismo de los poderes fácticos para que realice su función con seriedad y ecuanimidad. No queremos fiscales ‘gatillo fácil’ que imputan sin tener una base seria de un supuesto delito; tampoco queremos fiscales complacientes con criminales y perturbadores de la paz pública”, afirmó.

También aseveró que los jueces deben ser personas honorables, dignas y respetables, cuyas sentencias y veredictos lleven el sello de la legalidad y de la justicia.

“No queremos jueces que prevarican y que abusen de sus funciones o fragüen resoluciones a cambio de un puñado de peculio, por presión política o del narcotráfico o de personas que se dedican a estafar y expoliar bienes ajenos”, formuló.

Recordó a asesinados y secuestrados

El obispo también recordó al fiscal asesinado Marcelo Pecci, como también al intendente de Pedro Juan Caballero asesinado y su sobrina, José Carlos Acevedo y Haylée Acevedo, respectivamente, además de Cristina Vita Aranda -asesinada por un sicario en un concierto- y los secuestrados, Edelio Morínigo, Félix Urbieta y Óscar Denis, entre otras personas víctimas de la inseguridad.

«La vida humana corre constante riesgo ante la incursión del crimen organizado que delinque impunemente bajo el amparo de poderosos patrones», indicó.

Crítica a candidatos

Valenzuela criticó que «para no pocos políticos ocupar un cargo en la función pública se ha vuelto una obsesión».

“¿Por qué razón hay tanto afán de ser político? ¿Es muy grande acaso el deseo de servir? O, ¿no se ha vuelto la política un medio ilícito para enriquecerse? ¿O para proteger negocios o gestionar transacciones comerciales?”, cuestionó.

En ese sentido, dijo que los cristianos están llamados a elegir autoridades que tengan una mínima credibilidad; que sean patriotas, que su historial de vida refleje el espíritu de servicio y que cimente su programa en un proyecto sólido, sostenible, basado en el bien común, en la transparencia.

“El papa Francisco nos enseña que aquel que tiene apego al dinero y a los puestos no se haga político ni sacerdote”, expresó.

Manejo del Estado con honestidad

El religioso remarcó que todo el pueblo desea una vida mejor, con trabajo, salarios justos, formación, salud y descanso.

“También esperamos ese ‘esfuerzo’ de nuestro ‘cajero guasu’, el Estado paraguayo, cuyos administradores necesitan con urgencia lecciones rápidas de idoneidad y de honestidad”, mencionó.

Asimismo, pidió a las autoridades nacionales, departamentales y municipales que hagan bien lo que deben hacer y que administren honestamente los recursos que la gente les confía.

“Que los administren a favor de la gente, en especial de la gente humilde. A las autoridades, el pueblo como soberano, no les ha dado poder para enriquecerse más y más como lo observamos a diario en las denuncias cotidianas de corrupción”, sostuvo.

Economía y alto endeudamiento del Estado

La Iglesia Católica manifestó preocupación por el manejo de la economía y el endeudamiento que asciende a miles de millones como deuda externo.

“No nos parece prudente hacer préstamos y más préstamos y aprobar, deliberadamente, un presupuesto deficitario; gastos y más gastos sin tener aún con qué pagar. El panorama sombrío de nuestra economía apunta directamente a la quiebra con toda la consecuencia que se puede derivar”, cuestionó el obispo de Caacupé, Ricardo Valenzuela.

Entre otras cosas, explicó que la economía local se centra en la agricultura, ganadería y energía.

“El bajo valor agregado de las actividades productivas repercute en un alto desempleo o subempleo en tanto que la extracción de recursos naturales choca frontalmente con la conservación ambiental. Cada tanto escuchamos que se tiene la idea de endeudarse más y más, inclusive para pagar sueldos y aumentos salariales de algún sector de los funcionarios públicos”, subrayó.

El obispo dijo que no están en contra de que se pague bien a los trabajadores del sector público, pero frente a la precariedad de los recursos estatales, sobre todo en salud, educación, seguridad y justicia, es necesario cuidar los gastos.

Preocupación por fondos del IPS

El obispo destacó que el Instituto de Previsión Social (IPS) es una gran institución que atiende los problemas de salud de los trabajadores. No obstante, la preocupación radica en la propuesta de meter mano a los fondos del IPS.

“Cada tanto se hacen intentos de utilizar fondos del IPS, buscando atajos para solucionar, de modo imprudente y deshonesto, faltantes causados por el mal manejo de la administración de la República”, declaró.

En ese sentido, dijo que los obreros tienen derecho a disfrutar plenamente de la asistencia sanitaria y que reciban su justa jubilación.

“Quitar al IPS de sus recursos resultará muy peligroso. Y nos preguntamos y preguntamos a los representantes que proponen estas posibilidades: ¿No sería el fin del seguro social? ¿Por qué los obreros deben pagar el costo de la mala administración de los gobernantes?”, declaró.

Renegociación del anexo C del Tratado de Itaipú

El religioso sostuvo que inquieta e impacienta la próxima renegociación del Anexo C del Tratado de Itaipú y que debería ser una profunda preocupación de todo paraguayo.

“¿Cómo corregir el Tratado y qué beneficios debe y puede sacar Paraguay de ello? Sin embargo, seguimos sujetos a cuestiones banales sin colocar este tema en la agenda de cuestiones relevantes”, aseguró.

El obispo mencionó que nadie sabe si los beneficios serán para Paraguay o una vez más solamente para unos pocos.

“Parece un contrasentido que en casi 50 años de Tratado y 37 años de producción de la segunda hidroeléctrica más grande del mundo de la que somos dueños el 50 por ciento; sin embargo, el Paraguay solamente utilizó el 8% de la energía y en los hogares y en las fábricas se sigue pagando la tarifa más cara”, refirió.

Sobre el punto, remarcó que el 40% de la energía que consume Paraguay proviene de la biomasa, o sea leña, y que las calles y plazas siguen tan oscuras como hace 50 años, cuando se firmó el Tratado de Itaipú.

“Que no se desvíe la atención con aquello de tarifas reducidas y con descuentos de tres meses, coincidentes con el calendario electoral. La cuestión fundamental está en la renegociación y la ciudadanía debe sopesar con inteligencia quiénes son aptos e íntegros para llevarla a cabo”, advirtió.

De igual manera, dijo que la fecha para la renegociación se aproxima y solo se observan algunas iniciativas aisladas.

“La energía es nuestra tercera fuente de ingresos y puede llegar a ser la primera. Deseamos percibir un mayor movimiento y dinamismo en torno al tema. No estamos haciendo “lío” como nos recomendó el papa Francisco”, finalizó. Fuente: ÚH.

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