Promeseros de la Virgen llegaron desde Buenos Aires en bicicletas

Cuatro paraguayos residentes en Buenos Aires, Argentina, quienes salieron de la capital argentina hace ocho días, llegaron en la madrugada de este martes a Puerto Falcón para cumplir una promesa a la Virgen de Caacupé. Realizaron un recorrido de más de 1.000 kilómetros para llegar junto a la Virgencita.

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Los cuatro compatriotas llegaron desde Buenos Aires luego de peladear 8 días.

Tras el largo viaje, los promeseros se quedaron a descansar en la casa de Manuela viuda de Gómez, residente en Falcón, y esta mañana reanudarán su viaje rumbo a la Villa Serrana.

Gustavo Segovia, oriundo de Coronel Oviedo; Daniel López, nacido en Capiatá; Ulises Matiauda, oriundo de Coronel Bogado y Pedro Pintos, quien emigró desde San Pedro del Paraná al vecino país, fueron los que recorrieron los más de mil kilómetros en bicicleta para llegar a Paraguay y pagar sus respectivas promesas.

Se mostraron felices por pisar tierra paraguaya. Esta mañana continuarán rumbo a Caacupé.

Ellos contaron con el apoyo de Diego Hernán Gaona y Lidio Gaona, oriundos de Itauguá e Ybycuí, respectivamente, quienes realizaron el recorrido en camioneta e hicieron el trabajo de cocina y masajes a los promeseros.

Todos ellos son se encuentran viviendo en la conocida “Villa 21”, de la capital argentina.

Pedro Pintos, bastante cansado por el largo viaje, comentó que el lunes de la semana pasada, a las 18:00, salieron desde la Villa junto con sus amigos y vecinos rumbo a Caacupé.

Los ciclistas quedaron en la casa de Manuela viuda de Gómez, en Falcón, para descansar y luego poder continuar.

“El viaje fue duro, pasamos calor, mal tiempo, dolor, cansancio extremo y hubo momentos en que pensaba que no iba lograr llegar, pero debo pagar mi promesa por el buen año en lo laboral, la salud mía y de mi familia que la Virgen me dio”, comenzó diciendo.

Agregó que hace 27 años salió del Paraguay prácticamente sin  nada y hoy día luego de años de trabajo, tiene tres carpinterías y un tinglado.

En ese sentido explicó: “Siempre me encomiendo a la Virgen y ahora estoy pagando mi promesa”.

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